Vagalume
Heridas de despedida es un poemario dedicado a su hermano Elías Baptista y toda la experiencia vivida, la enfermedad y la muerte. De la sección Heridas negras, los poemas: III, IV, V, VI
III
Podría decirse que te extraño
como se extraña
la risa maldita
en la fumada bendita
como se extraña
el abrazo caliente
en la llegada friolenta
como se extraña
el chiste estúpido
en la conversación sensata
Te extraño, a veces
al cruzar la puerta
de esta sucia casa
al escuchar las voces
de tantos idiotas
que hablan y hablan
y nada dicen
Te extraño con cólera
te extraño con tranquilidad, a veces
te extraño sin lágrimas
pero con un llanto interno
que me asquea
Te extraño a ti y extraño
lo que te llevaste de mí.
IV
Alzando la mirada
hacia un destino indescifrable
Camino
como quien camina por
un pasillo nocturno
de hospital
con la incertidumbre
generada por la duda
Del vivir o el morir.
V
Es extraño cuando se siente
un vacío.
Se siente el eco
chocando las paredes del
ser
Un foco encendido pero titilante
que al fondo del pecho
se deja ver.
El silencio,
el silencio de las cosas,
del espacio,
es propicio para la meditación.
Busco respuestas en el
Vacío
pero solo encuentro vacío
y un foco que se apaga.
VI
Nuestra despedida ocurrió
en extrañas fases
Bastó comenzar de madrugada
cuando sonriente guiñaste
el ojo
como diciéndome
la vida es un juego
podrás jugar sin mí
Mientras los míos se humedecían
los tuyos se ensangrentaban
y la mañana llegó, al igual que la compañía.
El día transcurrió lento
y no nos vimos.
Pero la noche nos sorprendió unidos
enlazando nuestras miradas por última vez
anhelando esperanzas.
Sin palabras, me dijiste que fuera valiente
Aún trato.
El cielo azul y la aurora
Llegaron con la calidez de tu mano
Unida junto a la de ella, volviéndonos tres
como tu número específico
Un día veinticinco
nos despedimos
En el mismo mes en que nos despedimos de nuestra dama, ahora
me despido de ti.
Qué extraños los juegos que hace la vida.

Me hizo llorar ese poema, y me dejó tarugos en la garganta muy profundo y de mucho dolor y tristeza. El volvió al padre y todos vamos a donde pertenecemos estamos aquí para vivir una experiencia y poner a prueba la creatividad, el amor y e libre albedrío, así es la vida una decisión en cada instante según lo que nos toca vivir…
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Gracias por comentar. Una experiencia dura vivida a través de la poesía…
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Un adiós difícil , pero te quedaste con todo lo vivido ,amor de hermanos…
Que lindo
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Honor a quien honor merece, las personas que se van de este plano y dejan huellas como las dejadas por mi niño grande Elías, en realidad no mueren..
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Sin duda alguna. El amor nunca muere solo se transforma.
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Me gusta el amor que transmite y como con palabras sencillas nos transporta por ese doloroso momento de la despedida. Gracias por compartir tus letras.
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Hermoso y triste pero…
No se van….no…solo cambian de estancia….un buen día se despojan de su traje terrenal para lucir el traje brillante de la eternidad…y …se van a recorrer caminos infinitos…. Y…. siempre vuelven y allí están…muycerquita….
escuchando…sonriendo… cuidándonos…
no se van….no….solo cambian de estancia….nos quedan los recuerdos….y…en silencio recorremos sus cuerpos…sus miradas…sus labios pronunciando un te quiero…sentimos sus manos cálidas y extendidas intentando una caricia y nos inunda el sentimiento del vacío que produce su ausencia infinita y es inevitable derramar una lágrima….pero…
no se van….no…solo cambian de estancia…..
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Muchas gracias por tu comentarlo. Eso es muy cierto.
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