La mente de cada escritor es una especie de limbo ardiente donde se tejen historias, poemas, diálogos…; muchas veces trozos de esas historias pasan fugaces, no dejan de ser meros pensamientos, otras son tan fuertes que rompen membranas, barreras y tiempo y se vuelven tangibles. Los implementos como el teclado, la pluma, el lápiz se convierten en canales; son llaves que permiten abrir ese caudal, por donde fluye la palabra…, palabra bendita, palabra infinita.
En este blog abrimos el acceso a nuestras mentes, los dejaremos hurgar en ellas, asomarse sin pudor a cada una, porque cada cabeza es un universo.
En esta oportunidad rendiremos homenaje al finado escritor Elías Baptista. Elías amaba los libros, cuidaba los libros y según él siempre había uno capaz de ayudar en alguna situación particular. Su vida transcurría entre estudiar en la Universidad, escribir y nutrir su amada y preciosa biblioteca llena de ediciones raras de las que hablaba con orgullo. El 25 de febrero de 2018, Elías perdió la batalla contra el cáncer pero nunca el amor por los libros y por escribir, en su espacio siempre tuvo a mano una libreta, y su inseparable maleta llena de libros, por eso, amado amigo, esta publicación y esta primera entrega es para ti. Te amamos.

