Guadalupe
Sueño
Creo que tengo fiebre, nunca antes tuve tantas ganas de toser, me arde la garganta… ¿Qué debo hacer? Si me escuchan estornudar vendrán a buscarme, el termómetro indica unas décimas de temperatura, ¡no quiero morir!, ¡quiero respirar! Estoy despatarrada en la cama convertida en nido desde hace ya no sé cuántos días, de golpe abro los ojos, mi corazón late a una velocidad ridícula, aspiro una bocanada de aire y jadeo asustada, poco a poco regreso en medio del sopor, toco mi frente, mi cuello, no hay señales de fiebre, infundo aire a mis pulmones y escucho a mi marido en una conversación indistinta con los niños. Mi respiración se normaliza, con gusto aspiro el delicioso aire hogareño, ese del que me quejaba cuando me quedé dormida con el libro en la cara. Arreglo mi cabello y salto de la cama, por fortuna nadie vio el bochornoso espectáculo.
Paciente
Confía en que pronto será su turno. Hoy quiere vivir un poco. Está sentado en su vieja silla favorita, en esa sala llena de ojos lagañosos. Toca el lomo de ese gato rayado que un día apareció por la ventana de la residencia para los que no tienen más remedio que esperar.
Salir
Hace unos días se acabó el alimento. Sabe que tiene que vencer la barrera y abrir la puerta, se da ánimos a sí misma, no pasará nada, es solo una salida en busca de frutas y verduras, basta con llevar un par de guantes y un tapabocas para estar segura… Se da fuerzas, se anima, ya está lista, tiene todo lo necesario, a punto de logarlo retrocede. Se sienta en el piso y mira la puerta desde ahí, las rodillas abrazadas por sus manos enfundadas en unos guantes quirúrgicos. Quizá mañana se atreva, quizá mañana pueda salir a comprar lo necesario, quizá mañana abra también las ventanas.

Guadalupe , Sueño y Salir describen perfectamente los temores, angustias y miedos que nos acechan ante la amenaza que nos produce el virus. Excelente trabajo!!!
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Muchas gracias por comentar. Espero que te hayas divertido.
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