Los recuerdos le dan alas a la imaginación. Parte de lo que escribimos viene de ahí, de darle forma a la memoria. Hay momentos penosos que nos llevan a abrir gavetas olvidadas, situaciones dolorosas que nos hacen brincar a días gloriosos donde las risas de la nostalgia que guardamos intactas como si de una película se tratara nos alivian la pena. Hay lugares, voces y sabores que nos trasladan de golpe a la calle de la infancia y que nos hacen recorrerla entera con todo y sus habitantes, canciones que nos llevan a momentos únicos, fragancias que nos ponen frente a personas que se fueron lejos, en fin, cualquier cosa puede evocar un especial momento de nuestra vida. En esta entrega les abrimos la puerta a nuestros recuerdos, pasen adelante, sean bienvenidos a esta su palabra bendita, Palabra Infinita.

