NUEVA PALABRA

Viajero Fantasma

Miguelino

Algunos escuchaban música, otros dormitaban. También había quienes se limitaban a ver por la ventana el paraje volcánico mientras cada quien llegaba a sus destinos. El silencio era sepulcral nadie emitía sonidos. ¿Yo? Hacía varias cosas a la vez: de fondo escuchaba alguna canción mientras que en mi interior el vacio se sentía más profundo, veía por la ventana tras la neblina, a veces cegadora, a veces más clara y pensaba. De madrugada todo es más siniestro o enternecedor.

En la ventana corría una gota buscando su caudal para finalmente morir. La gota trazaba caminos al azar. Cuando por fin cayó  yo caí con ella. La gota era yo, yo era la gota. Los claros colores del amanecer resplandecieron en la ventana y me maravillé. Era el único ¿o no? El único que a pesar de estar  conectado veía algo que los demás no… un mundo. Divididas se podían apreciar la luz y la oscuridad junto con el camino que seguía.

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