PALABRA INCÓGNITA

Cansancio

Stefani Vásquez

La lectura no se hizo para ti, porque necesitas concentración y tú no la tienes-dijo su hermano dos años mayor, tras quitarle un libro de cuentos de terror que él había robado del colegio. Ella tendría ocho años cuando inició en la lectura nada más por llevarle la contraria a la tiranía del machismo. Desde entonces se considera una lectora por pasatiempo y una feminista compulsiva.

De igual forma, la escritura llegó a su vida como una alternativa para recrear las infinitas historias que imaginaba desde niña en su necesidad de escapar a un mundo mejor. Sin embargo, antes de aprender esa habilidad gráfica como sistema, resultaron los dibujos hechos con plantillas de animales, en sus primeras historias mientras narraba en su cabeza las vicisitudes de las siluetas de gallinas, jirafas y elefantes. Podía pasar horas viendo aquellos dibujos como si leyera un cuento infantil. 

Durante el colegio solía declamar hasta llegar al primer año de bachillerato, donde dejó de hacerlo tras sufrir de bullying por sus compañeros, pero siguió haciendo poesía y desahogando la vida en un diario que su profesor de teatro le había regalado al salir del 6to grado.

Al llegar a los 17 años escribe sus dos primeros cuentos bajo un talante erótico, tras escuchar el encuentro sexual de su mejor amiga con el novio, los cuales serían publicados por la UC, en un compendio de cuentos conformados por los talleristas del taller de narrativa Antonia Palacios, al cual perteneció. Fue desde entonces la corriente narrativa que más insomnio le ha dado, sin olvidar la influencia del Realismo Mágico de Isabel Allende, su escritora favorita.

Profesionaliza su camino de letras al egresar como periodista de medios impresos de la UAM en 2018. Ese mismo año emigra al Perú, donde gana un concurso de minificciones convocado por la Universidad Católica del es país. 

Actualmente reside en Chile, donde utiliza su portal de Instagram (@afroditaescribe) para publicar sus textos que la ayudan a lidiar con la nostalgia del exilio y hacer más grato el paso del tiempo, pues espera algún día regresar a su país natal.

Cansancio

Stefani Vásquez

Dile a tu mirada que vaya a otro lado

a tus manos que exploren la piel de ella

 y a tus oídos que escuchen otra risa

.

dile a tu cama que se amolde a otra silueta

tu armario ahora amplio para tus botas

los ternos alquilados tus chancletas llenas de barro

tus pantalones desgastados

.

Nunca hubo espacio para mis vestidos

pero sí para mis sueños. Allí escondidos,

con la ropa de casa

los velos domingueros

las penas colgadas junto a tus corbatas

.

dile a tu sonrisa que caminará sola

le temerá al día

huirá de la luna

apagará velas. Echa a la basura mi

plato, mi vaso, el azúcar dietética

aquello inútil para tu conciencia

.

estarás bien lo sé

sobrevivirás con cerveza

 y control remoto, acostado en el sofá

viejo.

.

Dile a tu vida que se acostumbre

a estar lejos de la mía

que camine apoyada en un bastón

de la última madera.

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