NUEVA PALABRA

Fantasmas y amores

Miguelino

Media noche.  Era un momento especial,   el joven esperaba con ansias a su amada.

Se quedaba dormido y un soplido en sus mejillas lo despertaba.

Era ella la chica perfecta.

Su rostro pálido como el marfil le dejaba atónito cada vez que aparecía en medio de la oscuridad, brillando, incandescente, apenas la veía, era feliz.

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