Tanto la quería,
Que, tardé, en aprender
A olvidarla, diecinueve días
Y quinientas noches
Joaquín Sabina
No sé si nuestra historia
pueda parecerse a
la de Sabina o
a la de María
que canta Travis Birds.
Sólo sé que mis noches siguen
siendo tuyas.
Que este abrazo que me guardo
sigue llevando tu nombre.
Aunque haya silencio.
Aunque no estés.
No sé si serán quinientas noches
las necesarias para marcharme de ti,
para marcharte de mí.
No llevo la cuenta.
Pero hoy, la almohada,
sólo me hace imaginar
tus cabellos envolviendo
mi cara y embriagándome
en tu aroma.
