Miguelino
Al principio… Todo empieza con uno. El mío fue una vez en que, mi hoy hermano de otra madre, me dijo y lo recuerdo perfectamente «tienes que verlo, es lo mejor».
Sí. Esas palabras me arruinaron en muchos sentidos. No me malentiendan, no son drogas, es más como un estilo de vida. Algo un poco incómodo de decir, ¡pero vamos que da igual!
Ese día sus palabras no fueron viento, resonaron en mi cabeza,
ese día me volví Otaku.
Me sumergí en un sin fin de historias y mundos alocados en un idioma sumamente diferente. Contemplaba el infinito y un poco más allá, desde ahí todo subía y bajaba mientras que la escena de amor me hacía arder de emoción, la de dolor me despedazaba completamente.
Descubrir eso me llevo a recluirme, sentado días enteros, hasta meses que se volverían años, justo como estoy ahora, soñando con zambullirme cada vez más en la cultura de ese extraño país al que muchos como yo llamamos: yume no Sekai (mundo de ensueño).
La razón por la que te veo
