
Simonny Azul Urdaneta: Poeta, actriz, investigadora, profesora en la Universidad de Carabobo. Ha publicado: Los cuentos de hadas no hablan de sexo (1997, 2002), Micalle de una acera(2002) Líbrame(2005) Como una costumbre (2010), Piedra de Rayo (2015), Cómo hacer de un bebé, un lector (2019). Fue condecorada con la Orden “José Félix Ribas” en su tercera clase, área artística. Orden «Arturo Michelena» por su trayectoria artística. Premio Mención Poesía en el Concurso de Literatura FACE-UC 1997, Premio a la excelencia investigativa por su Trabajo de Maestría, Dirección de Post-Grado, Universidad de Carabobo (2010), Premio Certamen Mayor de las Artes y las Letras 2004, Premio Bienal José Rafael Pocaterra 2009, Premio Concurso de Poesía Festival Mundial de Poesía, 2014 por su poemario Piedra de Rayo, Concurso Bienal “José Rafael Pocaterra” 2010 por su poemario Como una costumbre, Concurso Cada día un libro 2005 por su poemario Líbrame, Concurso de Estudiantes de la Facultad de Ciencias de la Educación 1997 por su poemario Los cuentos de hadas no hablan de sexo, Mención honorífica en el Concurso de Poesía Liceista 1994 Casa de la Poesía Pérez Bonalde, CELARG por su poemario inédito Ausencia. Su trabajo literario e investigativo ha aparecido en antologías y revistas de circulación nacional e internacional y en antologías como En Obra, Antología de la poesía venezolana 1983-2008de G. Saraceni (2008); Antología de poesía venezolana joven, versión bilingüe castellano-árabe (2009), Antología de Poesía Venezolana de la Embajada de Venezuela en la República Árabe Siria (2016), entre otras. Esta es su segunda colaboración para Palabra Infinita y en esta oportunidad lo hace con dos de sus poemas publicados en Como una costumbre
Poema a Ángeles
Ángeles llegó con los colores de la tarde
estrenó mi piel
y juntas
crecimos
de cara al sol
Ángeles trajo
caracoles
entre los dedos
flores silvestres
y agua
para mi sed
cuando me siento
pequeña
pasa su mano
por mi cara
y me mira
desde sus ojos
lavados
por tantos ríos
Ángeles baila
en el borde de la noche
con perfumes
y sus brillos
con sus ungüentos caseros
para el dolor del cuerpo
con sus infusiones
para el mal de amor
aún no lo sabe
pero tiene mil años
como las estrellas
Poema a Lucciano
Lucciano me alejó
de la bohemia
literaria
Lucciano no me deja
ni escribir
él
es mi poema único
yo soy
su mejor poema
cuando mira
mis ojos
y descubre
los redondeles
de mi cuerpo
mis oquedades
se llenan
a su antojo
Lucciano ha leído
y releído
mi cuerpo
sabe
lo que está entre líneas
lo ha visto por dentro
y por fuera
frente a él
no hay retórica
ni ocultamiento
ni máscara
que valga
ni perfume francés
ni colonia menem
mi olor
es un olor de animal con cría
soy una frase simple
Y sin embargo
él me regala
el mejor
de los aplausos
con sus ojos cerrados
después
del tibio
y dulce recital
que mi pecho le da
