NUEVA PALABRA

Tú y nada más

Miguelino

¿Que quieres…?

¿Me preguntaste  eso en serio?

Pues bien. Quería  los días en los que tú cabello suave y sedoso retozaba sobre mis magulladas piernas, levantarme cagado de frío porque eras como una aspiradora de sábanas, eras tan común en mi vida que no le di importancia a cada mínima cosa que quería de ti.

En fin, mi vida se hacía en torno a tu sonrisa y moría con tus peleas, ¿me preguntaste: ¿qué quiero?

Es simple,  a ti…

Con todos tus desvaríos y problemas de confianza, eso quería y quiero.

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