NUEVA PALABRA

A ti

Miguelino

Finalmente puedo verte a los ojos… unos ojos que a decir verdad no reflejan brillo alguno. Ojos oscuros pero no llenos de oscuridad, simplemente vacíos, desprovistos de toda emoción. Finalmente me puedo plantar ante tu absoluta nada y decírtelo.

Decirte

que te perdono.

Te perdono y te perdonaré de aquí a la eternidad, ya se cuál sería tu respuesta

«yo no necesito tu perdón, eres tú quien debe ganarse el mío»

Y no, no tengo que ganarme el perdón de nadie más bien he de darte el mío, puesto que me he encontrado a mí mismo y en ese hallazgo una cruda realidad se aferró a mis paredes cual alimaña, ya no te culpo de nada, así que con todo el amor que tengo y con toda mi paz y alegría te perdono. Por creer que jamás me hallaría, por esperar que esta paz no existiese en mi vida y que fuese un reflejo del espejo, te perdono a ti y me perdono a mí por tratar de buscarme en tu inhóspito ser.

Deja un comentario