Miguelino
Supe de ti una noche, hace unos cuantos meses. Y desde la primera vez que te vi… No pude imaginarme nada más hermoso que tú.
¡Querida mía!
Estoy lleno de ilusión desde que estás aquí… A mi lado, cerca nuestro.
Te imagino con tu hermosa carita y llenas de luz mis días,
el sol ya no quema sino que brilla,
paso los días y los meses pensando en tu risa y en todos los colores que le darás a estas cuatro paredes.
Deseo llevarte de la mano. No soy perfecto pero aprenderé a guiarte
Mi corazón cambió cuando escuché el tuyo.
La veo a ella y te veo a ti. Quiero darles el mundo y hacerlas reír la noche entera, voy a protegerlas por siempre.
Un día le hablé a Dios, tú fuiste su respuesta.
No me hace falta nada ya, las tengo a ustedes dos.
Así que gracias Dios
Por ella, tu mamá y por ti, hija mía.
