Vagalume
Tengo la poesía en alerta
En cualquier tarde desperdigada
Me susurra
con su viento sutil
.
Mientras,
el mar me mece las pestañas
El oído se me achica
Y la musa entra a discernir
Lo inseparable
Lo intrascendente
Lo inexplicable
Vagalume
Tengo la poesía en alerta
En cualquier tarde desperdigada
Me susurra
con su viento sutil
.
Mientras,
el mar me mece las pestañas
El oído se me achica
Y la musa entra a discernir
Lo inseparable
Lo intrascendente
Lo inexplicable
Vagalume
Cada persona deja su estela
Cada una modifica algún tramo
del camino
.
Y mientras cada quién atiende a su rumbo
Yo me dejo mecer en las ondas
de las huellas dejadas en la piel
y en la memoria
.
Que como el mar
(Fluctuante)
A veces, me ahoga
Y otras, me hace flotar en un frenesí
aparentemente interminable
Vagalume
Mudita
La alegría de brindar alegría
debería ser el motor
que impulse
cualquier relación
Regalar sonrisas
más allá de las que nos sacan los besos,
los abrazos y las caricias
Dar por el simple placer
de dar
sin esperar nada a cambio
Ser feliz en ti
para ser feliz
con el otro
y en el otro
Entregar tu alegría
y contagiarla
como base para amar
Posiblemente eso quiera decir
Mudita
Vagalume
Las maletas hechas
Todos los trastos
Agrupados en una
simple decisión
.
El dejarse ir
Sin forzar
Sin aferrarse
.
*
Me llegan los poemas
Con la noche
.
La nostalgia los trae
Cuando camino
Por calles lejanas
.
Cuando mis pasos
Cansados
Siguen andando
.
Cuando la música
Me recuerda
Amores fallidos
.
¡Ay! calles frías
Las esperanzas
Siguen siendo
Nubladas
.
*
Rumbo a ninguna parte
Me dirijo
.
Vaciando lo que guardé
para ti
.
Voy aligerando la carga
.
Estos caminos separados
Que no sé si se unirán
Van desgastando
Las suelas
.
Como va desgastándose
El amor que te he reservado
Vagalume
Acaricia el peso
De la ausencia
de mis días
.
Renueva el recuerdo
De un pasado
pisoteado
.
Contempla el devenir
De mis arroyos
borboteantes
.
Escápate a ese bosque
Donde nunca fuimos
.
A ese mar
Donde se hundieron
los sueños que un día
Nos forjamos
infantilmente
.
Dime que se te ha
olvidado mi nombre
.
Como a mí
Se me ha olvidado
El miedo
Que fue realidad
Vagalume
Sintiendo el contacto
De mi desnudez
En estas aguas
En este río
Que viene de la montaña
Oigo cantares
E intento enumerar
los sonidos
Que me rodean
Más la cuenta se me pierde
Entre las piedras que arrastra
el río
Y los pajaritos que danzan alrededor
Alternando sus cantos
Con el de los insectos que
Habitan las plantas
Vagalume
Pegado a la roca
La sensación es rústica
Las manos se resecan
El miedo se adelanta y susurra
—Puedes caer — me dice
—Podría, si te hiciera caso— le respondo
Pegado a la roca
Se abre una oportunidad
Acallar la voz incómoda
que quiere impedirme
Avanzar
Un pie aquí,
las manos bien sujetas
El otro allá
Un impulso
No mires hacia abajo
Aunque no sientas vértigo
Cada movimiento
Es un nuevo paso
Uno menos para llegar a la cúspide
Respira el aire de la montaña
Y adhiérete en ella
Vagalume
Que suenen las guitarras hoy
.
Que suenen
Como los besos que quisiera darte
Como ese abrazo de corazón a corazón
que tanto extraño
Como los golpes que te daría
para saldar la apuesta
que soñara haber ganado
.
Hoy
que si estuvieras acá
celebraríamos tu tercera década
.
Hoy solo baila conmigo
y deja que este baile
nos una, una vez más.
Vagalume
Ahora escribo poco
Aunque antes ya lo hacía
.
Quizás las palabras se atoran
O es algo del sentir
.
Sentir poco
Para evadir
.
Escribir poco
Para olvidar
más rápido
Dedicarme a vivir
Y que no queden huellas
.
Vivir lo efímero
Sin aferrarme
_._
.
Apuro una cerveza
Para amenizar la reunión
.
Tomo vino
Para ahogar un dolor pasajero
y termino ahogado
.
Tiro un chupito de patxaran
Para que el frío no me corroa
.
Y en el clima de la embriaguez
veo la nieve de las montañas
Sintiendo la que se me queda
en el esternón
Vagalume
Estos aviones
que expeliendo aire condensado
a su paso
Marcan el camino recorrido
.
Me hacen pensar
En las cosas que dejamos
al pasar
.
Las sonrisas que causamos
Las lágrimas que provocamos
.
Los recuerdos que nos mantendrán
Vivos.

Vagalume
Estos viajes
Contienen la vida
Mostrándose ante mí
En pequeños momentos
Como al visitar la playa
que caminé con mamá
O los tambores resonando
en las noches de Cuyagua
Y las risas de las guaras
El nacimiento de las tortugas
que me dejó ver la noche
Los besos con agua salada
La poesía que fuimos
bajo el cielo estrellado
La voz suave de la tejedora
Los abrazos de amistad
Y las tonadas con son de mar
Así también la hallé
al besar a mi hermano
después de tanta espera
Y al mirar las sonrisas de la familia en torno
Me sonrió
Al despedirme abrazado al llanto
de ese amigo que nunca lloraba
En esos humos que exhalábamos
caminando Medellín
En la hospitalidad del camino
En los consejos amistosos
Y las reflexiones
Que respiré
en el cerro del Monserrate
La vida se manifestó
en las sorpresas de un continente
desconocido
Visto por la ventanilla del avión
En nuevos amigos
que se conmovieron al escuchar historias
En la sonrisa de la chica francesa
que se hizo eterna
al perdernos en los callejones de Madrid
En los acordes del Irlandés
que conocí por casualidad
Y que notó que detrás de mis ojos
habitaba un alma
En el trabajo en equipo
Y en las ayudas desinteresadas
Lloré al ver a Silvio puntear la guitarra
Al igual que lo he hecho en infinidad
de momentos
al escuchar
La voz cantora
que ya no me habla
Me hallé sin buscarme
En las anécdotas de una anciana
Y las conversaciones
Que compartimos
con marihuana y salvia
En esa emoción inexplicable
Que sentí cuando los estorninos
me envolvieron el cielo
y me hicieron llorar
En el intercambio
En el reír con desconocidos
En los bailes
Y en el Cantábrico enfriándome
Las tristezas pegadas al cuerpo
La vida también me habló
desde la mirada de una desconocida
Que me contó sobre un susurro
de mi madre en su oído
O en esa pareja que me mostró
Que el amor se construye de
decisiones y perseverancia
Mientras brindábamos en
San Valentín
Me hizo sonreír en los abrazos
De amigos que reencontré
Me hace aprender cada día
de los errores
Y de las desantenciones
Me siento a ver el Mediterráneo
Brillando
Mientras el tren acelera
Y todo se resume
en la marea calmada
y la velocidad con que todo pasa
por la ventana
Así pues confío
en el movimiento que mantengo
y en que el camino
me seguirá mostrando formas
Que contienen el
Todo
Vagalume
Esta libreta
Guarda mis intimidades
Las que quisiera compartirte
Si estuvieras
.
Me escondo entre lo blanco
Asemejándome al pájaro
Que vuela entre la niebla
.
Aunque más que pájaro
Me siento luciérnaga
Volátil, pequeña, vulnerable
.
Y el frío de la blanca neblina
Me arropa
Me complica el vuelo
Pero también me contiene
Me deja escapar al calor del sol
A eso que quema mis alas
A eso que no me deja volar a ti.
Vagalume
Mis pasos me trajeron aquí
Aunque el recorrido no lo hice caminando
aunque anduve en autobuses
aunque volé en dos aviones
.
Pero aquí y ahora
sentado en una banca
Veo a la gente caminar
Observo su movimiento
La belleza de sus pasos
que se asemejan a
los míos
al venir aquí
.
A esta ciudad de bancas de madera
de estatuas, fuentes y ventanas.
A mí nadie me contó
que esto de vivir
es una eterna despedida
El Jose.
Juntamos caminos
desde que nacemos
Nuestros pasos
nos llevan de aquí para allá
.
Aprendemos a amar
Muy lentamente, a veces
Otras, no tanto
.
Nos apegamos
Nos aferramos
.
Eso fue lo que nos enseñaron
.
Hasta que las despedidas
tocan nuestras puertas
.
Y nos reformamos
.
Deconstruimos
el apego
.
Aprendemos cosas nuevas
.
Aprendemos que el amor
trasciende la carne
.
Que la compañía
existe solo en el ahora
.
Que el mañana es una imagen
fugaz
Construida en nuestras cabezas
Y que la verdad es que es una
sorpresa
.
Aprendemos que cada persona
llega para darle algún tono
a nuestras vidas
.
Que no vienen para ser nuestras
Más allá del pedacito de sentimiento
que nos dejan
.
Aprendemos lo que nadie nos contó
Aprendemos a despedirnos
.
Y con cada despedida
Aprendemos a valorar cada momento
a disfrutarlo
.
Porque entendemos que eternamente
Estaremos diciendo
Adiós.
I
.
Otra jornada
en que se agolpan
los papeles
.
Compras
Ventas
Gastos
Recibos
Facturas
Órdenes
.
Egos
.
.
II
Los audífonos
El teclado
.
Todo preparado
Para gastar otro día
Analizando cuentas
que no son mías
Y de las que no dispongo
.
Una música
Una danza entre cifras
.
Una música que vibra
A través de los audífonos
Me permite
Pasar el tiempo
.
Gastar el tiempo
.
.
III
Una nostalgia
Que se cruza
Y se cuela
entre papeles de trabajo
.
Nudo atravesado
.
Otro día más
borboteando
sobre el escritorio
.
La oficina tenue
No me distrae de tu imagen
Ritmo de negros
Modelado en años
.
De negreros
Y esclavitud
.
De resistencia
E insurgencia
.
Suena el tambor
Y la historia arde
.
Mueve las caderas
Para alabar a los santos
De los opresores
.
Para que sepan
Que las cadenas
No pudieron detener
La diversión

No accionar los frenos
Aunque el choque pueda parecer letal
.
No recular
No cohibirse
No decir no voy
no quiero
no siento
no amo
.
La vida pasa
.
Rapidito
.
Como este
Poema
Vagalume
He visto muchos niños últimamente. Hemos intercambiado sonrisas. He pensado en la infancia.
He pensado qué regalarte mientras se acercaba este día.
La conjunción de ambas cosas me recordó los regalos que te hacía de niño, y me dio por organizar palabras mientras todo alrededor suena lejano. Mientras me embriaga el pensamiento, el recuerdo y la reflexión.
Ya no te escribe la mente del niño. Una mente un poco más adulta dirige esta reunión de letras.
De un tiempo para acá he pensado mucho en el número tres, en lo significativo y equilibrado que ese número es.
Tres son las patas del trípode.
Tres los puntos de apoyo en ZaZen.
Tres los hijos que engendraste.
Un día tres mamá soltó su último respiro.
Otro día tres nació el amor de mi vida.
Qué curioso que tu edad actual está compuesta del resultado de 30 + 30, operación que integra dos veces al tres, en una operación que, a la vez, suma dos resultantes de unir tres veces al diez. Y que puede ser también 3 x 20, donde se multiplica el mismo dígito tres veces.
No soy matemático ni, mucho menos, numerólogo. Sólo lanzo elucubraciones para darle importancia a esas cosas que pasan y se enganchan a mi mente.
Sea lo que sea, escribo esto para celebrarte en una fecha importante. Y las fechas importantes son propicias para agradecer, disculparse y amar.
Entonces empezaré en ese orden, primeramente agradeciendo.
Agradezco hoy todos tus años. El hecho de que luego de ese recorrido, aún puedo verte caminar y bailar una salsa sin manifestar el dolor que te causa la artritis. Agradezco el aire en tus pulmones. Tu tacto, tu olfato, tu capacidad para saborear y para escuchar. También tu sonrisa y tus risas. Tu mal humor y tus momentos de calma. Agradezco tus manos y tus ojos, también tu boca. Doy gracias por estar aquí para saberte mi padre, para sentirte. Para aprender de ti al ver tus ejemplos.
Agradezco para limpiar todo el aire contaminado que anda por ahí.
Agradezco para luego disculparme. Porque disculparse es rendirse, y rendirse es cederle paso al espíritu. Es dejar de lado al ego. Es fluir, y fluir es la única forma de andar tranquilamente por la vida. Como el tronco que flota mientras se deja llevar por el río.
Así pues, me disculpo por mis consecuentes ausencias, la mayoría han sido necesarias para poder fluir. Me disculpo por mis ocasionales sequedades al expresarme, por mi aparente egoísmo de momentos. Por los errores cometidos, por las faltas de respeto. Me disculpo por no haber estado más para ti en el año en que sufrimos la derrota y me visitó la desesperanza. No sabía ni siquiera cómo podía estar conmigo mismo (muchas veces no quise ni estar). Me disculpo por los malos ratos del año siguiente, aún vivo el karma. Me disculpo por las recientes fallas y también por las que vendrán.
Y todo esto se resume a que simplemente quiero amarte pai. Amarte todos los días de mi vida. Amarte al mirarte, al tocarte, al abrazarte, al besarte, al pensarte. Amar al hombre que me dio vida. Al que me da ejemplo de buenas acciones para aprender a ser mejor. Al hombre que comete errores, para visualizarlos, identificarlos y evitar cometerlos en mi camino. Amar al hombre que me ama en gestos cotidianos, amar a mi gran amigo.
Hoy sólo espero tener la dicha de saberte vivo y feliz.
Vagalume
Frente a ti, mi suplica no fue milagro.
No corrí la suerte de tu santidad, que aún no era declarada por todos.
.
Llegó el día y soy participe.
Pasaron años. Mi milagro fue tardío.
Mi milagro fue (des)dibujándose en el camino.
.
Hoy ando las orillas que vio por última vez,
el nombre que se perdió en el bullicio de tus favores.
}.
Mientras te celebran por el mundo, coinciden en mí, otra vez, la decepción y tu fama.
11:11
Vagalume
Ya no le atino al 11:11
¿Quiero desear menos o
mi inconsciente
no te quiere buscar?
.
Ya los relojes no conspiran
A nuestro favor
.
¿Cómo concibo al tiempo,
ahora que no hay espacio?
.
Este tiempo acelerado
Este tiempo que no da tiempo
Este tiempo que parece
que se agota,
a veces
.
…
Hasta que lo logro
Y le atino
Y deseo
Deseo
Deseo
.
Y suspiro
.
Bienvenida tu sonrisa
esta noche
Me despido en un
minuto
.
11:12
Vagalume
Se siente extraño volver a los lugares de la infancia.
Se siente extraño que tus pies no sean los mismos. Que tus ojos no vean las mismas cosas.
La vida ha cambiado. Tú has cambiado. El lugar ha cambiado.
Vine a caminar las orillas que caminaba con mi madre. Ella, la que me enseñó a despertarme de madrugada para esperar el amanecer, hoy no lo mira a mi lado. Hoy no fue ella quién me despertó.
La vida ha cambiado. Ella cambió. Yo cambié.
La playa no es como la recordaba. Quizás mis recuerdos se han ido hundiendo en estos años, o tal vez, fueron mis ojos. La percepción de niño es tan ajena a la del adulto.
La vida ha cambiado. Mi mirada ya no es la misma. Yo tampoco.
Camino recordando los pasos de mi madre. Tratando de que mis recuerdos no hayan sucumbido al tiempo. Se me hace difícil sentir tristeza mientras la arena se adueña de mis huellas, más no puedo evitarlo al recordar las huellas de mi madre. Las huellas dejadas en mí. Las huellas que no borraron las olas.
Pasaron los años, sí. Y esta playa sigue llena de madres, sigue llena de hijos.
¿Qué soy yo entre toda esta gente? Me respondo que «soy una partícula más de agua», y entro a nadar.
Me sumerjo. El agua está tibia. Apenas empieza Mayo. La mañana está suave. Los tonos azules me deslumbran. La cerveza que apuré después del café, está haciendo efecto.
Veo una sirena. Me sonríe. Me invita a nadar con ella. Me sumerjo más. Me atrapa con su mirada y vuelve a sonreír. Nado con ella, mientras espero que no se caliente la otra cerveza que me aguarda en la orilla. Ella me dice algunas cosas que para mí son como flores. Ella sonríe una vez más.
El azul parece de mentira y yo sigo sumergido buscándole piernas a la sirena. ¿Qué tenía esa cerveza?
Me gusta estar sumergido, todo sonido es distante.
Acaricio la arena del fondo. Nada es más importante que este instante.
Vuelvo a la superficie, no debo tragar tanta agua salada. Voy a la orilla. Pienso en mamá. Veo todo a mi alrededor. Tomo otro trago de cerveza.
Aprendí a nadar, con mamá, en esta playa.
Aprendí a ver el alba, en esta orilla.
Aprendí a hundir los pies en la arena, en esta arena.
Llevo todos estos años preguntándome cómo conservar los recuerdos, cómo hacerlos inmutables. Aún no estoy ni cerca de saberlo. Tomo unas pocas fotos y así quizás algo quede de todo este vacío.
En el mar la vida es más sabrosa.
Frente al mar, se me disimulan las penas.
Frente al mar, los pensamientos toman un ritmo inocuo.
Bienaventurado me siento hoy. Bienaventurado de volver a un sitio del que nunca me he podido ir, aunque no haya vuelto desde hace más de quince años, antes de que mamá se fuera. Bienaventurado de la compañía que tengo ahora. Bienaventurado por poder ver este paraíso.
Feliz estoy por volver a la playa en la que aprendí a caminar al amanecer. Feliz de volver a la playa que caminé con mamá. Feliz, sumergido en la dicha de estos tonos azules.
Lágrima
Brota. Se desliza. Su núcleo contiene la tristeza, la añoranza y la esperanza.
Cada una limpia, el camino que recorre.
Flor
Suelo vestirme colorida. Mi fragancia acaricia al curioso.
En algunas latitudes la primavera me condiciona. En otras, practico el libre albedrío.
Caricia
Encontrada en el día de pena terminó siendo eso que se coló bajo las sábanas para amortiguar mi caída.
Vagalume
Aquí viene de nuevo
Este frío abrasador
Esta lejanía de los sentidos
Este ceño recto
Este caminar
Que es más un deambular
.
Aquí viene de nuevo
La pérdida
La derrota
La austeridad
La intransigencia
del desencanto
.
Aquí me hallo
aunque no me hallo
Aquí repitiendo escenarios
Reviviendo recuerdos
.
Viviendo con ilusiones
pasadas
Con sufrimientos
pasados
.
Queriendo ir hacia adelante
Queriendo vivir el presente
Queriendo zafarme de
Este frío que me congela el pecho
Aunque mi frente no pare de sudar
Por el cálido sol del Caribe
Y la sequedad de su ambiente.
Tanto la quería,
Que, tardé, en aprender
A olvidarla, diecinueve días
Y quinientas noches
Joaquín Sabina
No sé si nuestra historia
pueda parecerse a
la de Sabina o
a la de María
que canta Travis Birds.
Sólo sé que mis noches siguen
siendo tuyas.
Que este abrazo que me guardo
sigue llevando tu nombre.
Aunque haya silencio.
Aunque no estés.
No sé si serán quinientas noches
las necesarias para marcharme de ti,
para marcharte de mí.
No llevo la cuenta.
Pero hoy, la almohada,
sólo me hace imaginar
tus cabellos envolviendo
mi cara y embriagándome
en tu aroma.
Sólo imagino los pasos
Aunque estoy inmóvil
Aunque estoy atado
A la cama
Me arropo con tu anhelo
El anhelo de tu aroma
de tu tacto
Me arropa también el deseo
de desaparecer
y reaparecer
junto a ti
En la explanada noche
de luna llena
donde se me agota
el aire
El silencio
El silencio me grita
Vagalume
Beto
Pastor
Caminemos juntos
A la iglesia
Contempla la misa
Desde la puerta
Capta
La atención de todos
Mientras tú atención
Está en la homilía
Luego camina conmigo
Por las calles en las que habitas
En las que mendigas
En las que te atropellaron
Y juega en un círculo
Una vez más
A no envejecer
Oliver
En la almohada
Del noctámbulo
Dormías
Mientras su
Alargada nariz
Se internada en libros
Sobre la cama
Te fuiste de viajes
Buscando amor
Buscando placer
Te perdiste
Al volver
El duelo de tu partida
Había pasado
Fuiste sorpresa
Como tu frialdad
La vía me condujo
Al llanto
Curdo
Bailabas
Al simple respiro
Azabache
Era tu brillo
Alegría la que
Emanaban
Tus movimientos
Me mostraste
La lealtad
Y la dulzura de tus
Frutas
Me curaron
La culpa
Vieja

La esquina es tuya
Te deslizas por las cornisas
Desde que te quedaste
La perra no quiso
Acercarse más
Tu nombre fue tu raza animal
Hasta que expulsaste
a tus hijos
Y la de cara rallada
Te hizo llamar
De edad avanzada
De la calle viniste
Y en la calle
Te perdiste
Cinza

Te vi como la tinta
Que se diluye en el agua
Efímero
Impermanente
Transmigrado
Te vi trazándote
En el papel
La dulzura dibujada
En mi piel
Abrazos nocturnos
De mi musa
Arropaste
Te vi
Te nombré
Fuiste trazos en las paredes
Brincaste
Brindaste
Momentáneo
Te grabaste
En mí
Nos despedimos
Sin vernos
Cuando nuestro equipo
Se separó
Vagalume
Puede ser una suave brisa
Puede rasgar el pecho con espinas
Puede sentirse al ver el sol fijamente
Puedes encontrar o crear los caminos
puedes querer como los hermanos
Puedes conducirte a terrenos iluminados
Puede saberse cómo se mora en el ahora
Puede entenderse cómo ama una madre
Puede el río sonar
Puedes creerte solo
Puedes mirar las estrellas
Puedes invitar un té a la tristeza
Puede nacer de la noche
Puede acurrucarse en tu pecho
Puede ser la ternura de un gato
Puedes estar donde sea
Y puede pasar cualquier cosa
Así como siempre podremos
habitarnos en el amor
Vagalume
Acostumbrado a perder
Marcho con la desesperanza
Susurrándome al oído
A cada idea de logro
A cada sueño
A cada aspiración
Acostumbrado a perder
Derrumbo la expectativa de victoria
Derrumbo el muro de ilusiones.
Acostumbrado a perder
Me fijo a la tierra
Me enraízo
Cuando quiero volar
Acostumbrado a perder
Voy aplacando la mente de niño
Que juega y viaja
que viaja y juega
Acostumbrado a perder
Cuando dibujo futuros
Muy pixelados
Vuelvo al presente
Vagalume
Que empiece el ciclo
que la meta se vislumbre
el camino lo hacemos caminando
Que la marcha no se detenga
a pesar de las tribulaciones
a pesar de las adversidades
Paso a paso vamos
cayendo nos levantamos,
nos observamos
Que empiece el ciclo
que la meta se acerque
que el camino lo estamos
andando
que tu mirada está adelante
y la meta es solo un nuevo comienzo
Que el ciclo que termina
le da la bienvenida al que
comienza
la continuidad no cesa
Que empiece lo que viene
porque lo que viene
es lo que será
eres tú
soy yo
somos nosotros
y somos uno
con el todo.
Vagalume
La calle está repleta
Los niños
Discuten sus recibimientos
El árbol de la mayoría
Guardó presentes
Unos creen en un bebé
Otros en un viejo barbudo
Las fechas envuelven la comida
Estos niños disfrutan
Mientras los veo
Pienso en los niños
Sin juguetes
Sin árbol
Sin comida
Niños que no conocen
Al bebé de Belén
Ni al viejo del polo norte
Y agradezco por la suerte
De los niños que veo
Agradezco por la suerte
Que tuve de niño
Agradezco
Mientras pienso en las miradas
De los niños.
Vagalume
Perdí la guerra
Me rendí
Tiré las armas y
descubrí mi pecho
Ya no tenso el arco
Las flechas fueron todas usadas
Muy pocas acertadas
El campo de batalla
Estaba baldío
Por no decir vacío
Mi pecho se abrió
Ante el contrincante
Que me vio caer cientos de veces
No pude contra él
El amor siempre gana.
Vagalume
Me gusta venir al cementerio
Me gusta la soledad que siempre hallo en él
Me gusta limpiar la tumba de mamá
Imaginar conversaciones con mis abuelos
Disfruto del silencio de las flores marchitas
A veces lloro
Mientras pienso en las millones de almas
Que viven aquí, solos y tristes
Pero hoy el cementerio está distinto
No es silencioso
No tiene flores marchitas
En cambio, tiene muchas flores
De todos colores, aromas y texturas
Tienes muchas velas
Tiene música
Mi abuelo baila sus rancheras
Mi madre es su pareja
Mi abuela los ve sonriendo
Hoy el cementerio está de fiesta
Y pienso en las millones de almas que viven aquí
y que celebran estar muertos.
Vagalume
XIII
Me gusta cuando siento
un caminar cansado.
Me ayuda a saber
que di pasos largos
direccionados y certeros
¿En qué dirección?
No lo averiguo
mirando atrás
El horizonte
está adelante
El paisaje que me sorprende.
Vagalume
X
Si es un crimen
escribir desesperanzas
en las líneas de tu piel
Me declaro culpable.
XI
Cuando la música de la mañana
me abraza
siento cómo mis pies
de a momentos dejan el suelo
y se largan,
se deslizan
en un orbitar extraño
pero consecuente
Algo que intento descifrar.
XII
Rodeado de libros
de autores que no veré,
discuto conmigo por no saber
si las letras que se juntan
me llevarán de viaje
A sus sueños o a los míos
Vagalume
VI
¿Qué cosas hallamos en la soledad?
El misterio de sonidos sin procedencia
Ideas de compañeras,
Ideas de desolación
Recuerdos que no queremos
Recuerdos que ansiamos, y no
recordamos como queremos
Ahí va, difuminando todo
como la tiza que marcaba
aquella pared verde
que hacía de pizarrón en mi infancia
(Vuelvo, camino en círculos)
La soledad puede ser placentera,
Puede lacerar la piel, el sentimiento
¿Masoquismo? ¿Inteligencia, sensatez?
Pura mierda
La soledad es compañera
aunque ni ella lo sepa
La busco,
no se va,
siempre marcha tomándome la mano
Puta intensa, puta fiel
Vagalume
Quería viajar
Porque donde estaba
siempre me visitaba
el desencanto
Quería irme
Perderme
Aunque ya me sintiera
perdido
Empecé a caminar
Sin dirección
Sin rumbo
Empecé a buscar
Y no sé qué buscaba
O si quería dejar
De buscar
Me até a mis pasos
Me interné en la carretera
Me engrané a los autos
Y desde que me fui
Nunca he llegado
A donde quería llegar
Y ya ni sé si quiero llegar
A algún sitio
Solo,
recorro estos caminos
De ida y vuelta
A mí.
**
Dejé mi hogar huyendo
Y no sé si mi hogar
Fue mi hogar siquiera
Nací tan rodeado
De conflictos
Las bombas
Fueron mi canción de cuna
Mi ciudad ya no existe
Ellos la mataron
No entendía quiénes eran ellos
No lo entiendo aún
Crezco lejos de mis padres
De los cuales ya ni recuerdo
Sus rostros
Me fui huyendo
Y mi vida la comparto
Con cientos que como yo
Huyeron también.
A ti.
Vagalume
Hoy me siento como aquellos días en los que daba vueltas en mi cama, extrañándote, añorándote.
Recordando las promesas que no supe cumplir.
Respirando para alejarme de mi sufrimiento.
Respirando para alejarme del anhelo de tu compañía y de la dolida distancia, bilateral.
Sé que tú también respiras. Y sé que todo ha cambiado.
Hoy pienso en cómo una flor en una gaveta puede cambiar el sentido de la vida.
Una flor que no se compra, como todas las que te obsequié.
Te escribo esta carta, para remembrar la corta historia de aquella flor. No la tuya, ni la mía, sino la de la flor. Protagonista de esta extraña historia de (des) amor:
Por recomendación, la nombré Jazmín (aún no sé su verdadero nombre), un día le dije: Te quiero entregar a la de los pequeños besos. Ella no me respondió, sólo emanó su agradable aroma y supe que eso era un: Adelante.
En su viaje a la gaveta, se quedó olvidada en un bolsillo de un morral de colegio prestado, que se quedó, a su vez, olvidado en el asiento trasero del vehículo que me llevó a la oficina aquella vez.
¿Puedes imaginar la decepción por la que la florecita pasó ese día? Querer conocerte y quedar encerrada en la oscuridad, acompañada del calor causado por el encierro mismo. Pobre.
Sin embargo, ella resistió. Las ansías de ser para ti, no la hicieron marchitar sus blancos pétalos, ni gastar su dulce aroma.
Lo que sucedió durante ese día, en ti, lo conoces bien: El desánimo, la pesadez, la ansiedad, la tristeza. Lo que sucedió en mí, lo conozco bien: La incertidumbre, el leve sentido de culpa, la alegría expectante, la compasión al ver la tristeza en tu cara.
Pasado el día y al llegar a casa. La encontré nuevamente. Abandonada estaba, pero seguía viva. Qué fuerte la pequeña Jazmín.
Me miró feo, intentando hacerme sentir mal. Pero no dijo palabra alguna. Al parecer el silencio era su mejor forma de comunicarse.
Su aroma vivo, me recordaba la misión que tenía destinada.
Al día siguiente, desperté temprano y así ayudé a Jazmín a llegar hasta tu gaveta antes de que llegaras a la oficina.
Se acurrucó mientras se alistaba para darte una sorpresa.
No puedo describir la expresión de tu rostro al abrir la gaveta. Yo no estuve y Jazmín nunca me contó. Sé que te sorprendió, por lo que me contaste pasado el tiempo.
Descansando estuvo Jazmín todo ese día. Aromatizando de alegría por haberte conocido. Blanqueando la gaveta que se abría en ciertos momentos del día y mostraba tu pequeña sonrisa.
Al retirarte la guardaste a Jazmín en tu bolso. Ya eran ambas una sola flor.
Las cosas fueron diferente para ti luego de ese día.
Para mí aclararon también.
Quizás hoy haya otro clima. Haya desencuentro. Pero siempre recuerdo la flor de la gaveta.
Espero que siempre haya flores en tu camino, aunque no sea yo ahora quién las convide.
Te abrazo.
Vagalume
Ideas se ocultan
entre hojas
que al moverse
Esconden nombres
misterios
días de despedida
Los veo transcurrir
En cementerios repletos
de muertes vacías
Y pechos de toros dormidos
guardan amargura desolación
Desolación de quién extraña
a su amante
a su amada
a su amor
Muerdo dedos encallados
Esperando anochecer
Soplo aliento
Recuerdo el frío de la infancia
Y tenso el pecho
Vagalume
Me gusta la soledad
El silencio que la acompaña
Me gusta después de tiempos ruidosos
de congestiones callejeras
Me gusta su pasividad
su compañía
pero eso no es siempre
a veces, la soledad
me hace sentir necesitado
Necesitado de oídos
brazos
piernas
labios
una sensación de dependencia
que me asquea
y me recuerda el infortunio
Vagalume
No desesperes
En tu respiración está tu hogar
La vida es sufrimiento (dukkha)
dijo Buda
¿Por qué aferrarnos a ella (a la vida), entonces?
No desesperes
En la respiración están las respuestas
No las busques, sólo respira.
Vagalume
Imagen: Ismael Batista
En esta plaza
Donde nos sentamos un día
Donde nos besamos con palabras
Me siento a recordarte
Me duermo para soñar
Que mi brazo rodea tu espalda
La tarde está serena
No quiero despertarme
La vida me ha hecho viejo
Aunque mi amor sigue joven
como aquella vez.
Vagalume
Viene acercándose
Se siente su estruendo
Acaricia la piel
Mueve los hilos que se unen
y entrelazan, al salir de mis poros
Tacto se enfría
Cosquilleos que brotan punteando
Al cuerpo, reclaman:
¿Pensar en ella es bueno?
Es solo una brisa que
Arropa a esta noche
Que me acompaña.
Vagalume
Busco, rebusco y siento que no busco
Me aturden los mínimos sonidos
Aunque las voces no suenan
Veo simples labios moverse
Mi mente de momento se sitúa en otros lugares
Apartarme de la realidad no quisiera
Aunque lacera
A la vez me gustaría que la irrealidad me contuviera
Me enmarcara para desenmascararme
Me confundo, pienso
Me entristesco, pienso
Me preocupo, pienso
Enmudezco y pienso
Pensar pensando
Se me van horas
Mientras la muchacha de las lindas nalgas
No me piensa.
Vagalume
El mar va y viene
Y en regresivos oleajes
Trae y se lleva
Contemplativo
Siento como se ahogan
Los pies
De un cansado caminar
Y esta nena
Que no llora
Acompaña pensamientos
En difusos hilos de recuerdos
Vagalume
En este sitio
Donde tantas noches
Me siento a pensar
Abrazado a brasas
De interminables colillas
Una vez más
Llego a lo que se fue
A lo que vendrá
En este presente que
No se detiene
Que solo avanza
Con compañía
Sin compañía
Anhelando silencio
Anhelando bullicios
Perpetrante en una lucha
Que ocasionalmente se vuelve floja
Aunque no cesa.
Vagalume
Dibujo.
Al verla en ese estado, él reunió papel y colores, Ella no lo notó. Dibujó por impulso, pero sabiendo que eso aliviaría la tristeza que veía. No era un artista, sólo un hermano menor.
La calle está desolada
Él se cubrió la boca, se colocó guantes y caminó manteniendo distancia mínima permitida con los pocos que se le cruzaron, siguiendo el método que le recomendaron. Se preguntó por qué salía a buscar peligro nuevamente, hasta que recordó lo blanco de su nevera.
Virus
No quiso ver más la televisión. Sintió que las noticias se tornaban amarillas. Se asomó a la calle y al verla tan solitaria empezó a toser, a sudar y sintió su cuerpo febril. Desde la ventana, su vecino lo notó inquieto y gritó para preguntarle:
—¡¿Qué tienes Rafael?!
A lo que él sólo respondió:
—Miedo.
Come letras.
Toma uno y lo devora. Toma otro y lo devora. Toma otro y lo devora.
Así se pasa los días el insaciable lector. Alimentándose de lo que lee.
La soledad, las despedidas y otras reflexiones forman parte de lo abordado en el poemario Dudas. En esta entrega el poema número V.
Vagalume
V
Si el alba me regala su luz
y la luna me acompaña en las noches
Si los amigos sirven a las risas y distracciones
y la familia brinda sus dones
de amor, de compañía en los momentos
Si las estrellas me observan, lejanas
en la profundidad de su cielo
Y este sobrepoblado mundo, me acoge
¿Por qué me siento tan solo, entonces?
¿Qué hará falta para la visita de una felicidad
que prevalezca, que no sea fugaz?
La opulencia no me atrae
El dinero no me compra
Las iglesias y los dioses
no encandilan ni sorprenden
¿Quizás, será la risa de un inocente o
la mirada enamorada de una mujer
cuyo nombre no ha sido presentado?
¿Me faltará la voz de los perdidos o, acaso,
algo desconocido?
Justicia, igualdad de clases
Amor, consuelo
No lo sé
Tal vez un vaso de vino
quizás la botella entera
Tal vez un poco de la planta
que coloca sonrisas donde se olvidan
Quizás algo, quizás nada
He llegado a pensar que nada
tiene sentido
Que sólo soy joven y deseo lo imposible
una despedida
un abrazo de siglos
un susurro que diga
mucho o poco.
Vagalume
¿Quién es? ¿De dónde proviene?
Sus padres le asignaron el nombre de Ismael, su tía mayor le llama Jeremías, en su actual puesto laboral algunos le llaman Gregorio, sus amigos le llaman Yima, lo que quiere decir que su nombre puede ser cualquiera, que su esencia es la que marca el ritmo de las manifestaciones que lo envuelven y que lo contienen.
Es un joven de múltiples gustos, de múltiples intereses. Hace vida entre números, cuentas contables y análisis de negocio, combinándolos con un amor por la fotografía, la lectura y el deleite musical. Va de aquí para allá, comprendiendo poco a poco que el camino es lo más importante del tránsito por la vida. Y que respirar es la mayor dicha que puede tener. Aunque sea momentánea, como todo.
No es escritor. Sólo ha escrito lo que ha logrado sacar de ese torbellino que es su interior y lo ha guardado (por eso el nombre de esta sección). Hoy día lo comparte, mientras se disciplina para convertir la escritura en un ejercicio de expresión personal.
Como dijimos, su nombre puede ser cualquiera, por eso él mismo se ha asignado el de Vagalume, (que en portugués quiere decir Luciérnaga), para honrar la brillante luz que lo acompaña a todas partes, que es en resumen la poesía.
La cual llega a él en la infancia para ayudarlo a escribir una carta para su primer amor. Luego no aparece hasta la universidad, donde se le cruza en momentos de duda, de enamoramiento, de tristeza, de silencio, de soledad. En este punto, la poesía se le vuelve una medicina para el alboroto emocional que arrastró de sufrimientos no sanados y se queda para acompañar su vida.
Acá una pequeña muestra de esos cruces:
La soledad, las despedidas y otras reflexiones conforman parte de lo abordado en el poemario Dudas de aquí el poema 8.
En el Pecho del Cisne esta contenido el poema : Danza poema que abrió nuestra editorial a propósito del día mundial de la poesía.
Heridas de despedida es un poemario dedicado a su hermano Elías Baptista y toda la experiencia vivida, la enfermedad y la muerte. De la sección Despedidas Rojas los poemas: VII, IX, XI
Dudas
VIII
¿Será que la poesía
es una habitación o
una manifestación sentimental
de lo que ella contiene?
El Pecho del Cisne
DANZA
El poema es una danza
pero los poetas no son
bailarines
Los poetas preparan el escenario
afinan los instrumentos
y colocan la música.
Las páginas son las que bailan.
Como tú, en mi cabeza,
al amanecer.
Heridas de Despedidas
Despedidas Rojas
VII
Este sabor a ceniza
seca la lengua
Los labios se rompen
Y la cama
ni sube ; ni baja
El calor que entró
poco a poco sale
Esta vez es rojizo
y huele ácido
Mató adentro
para luego matar afuera.
IX
Fue agobiante ver tus ojos
marchar de lado a lado
Como de lado a lado
rebotan en mi pecho
estas ganas de unirme al tuyo.
XI
¿Cómo afrontar la ruptura
de una esperanza trazada
a punta de sonrisas?
Plenitud de suspiros ardorosos.
Vagalume
En esta oportunidad Vagalume nos deja tres poemas: Irradiar, Recomendaciones para el nuevo camino que ella recorrerá, anhelo de tu cuerpo. Como pequeña muestra de esa fuerza que vislumbra en la mujer, sencillas palabras que en algún momento fueron inspiradas por pensar en ella, en ellas: las mujeres.
Irradiar
Me gusta el verbo irradiar
Me gusta cómo convierte
a personas en astros
Me gusta cómo se ve ella
cuando conjugo ese verbo
en su nombre.
Recomendaciones para el nuevo camino que ella recorrerá
Allí donde el camino empieza
El sendero te hará un saludo
Y sonreirás maravillada
Mira bien,
observa
Mientras tus pies se adentran
Tu mente contemplará un espectáculo
Y caminarás extasiada
Brotan sonidos,
escucha
Lo natural está alrededor
Dentro de ti habrá parlantes brisas
Y conectarás entusiasmada
Unidad palpable,
siente
Atrás dejas puertas que cierran
Ve adelante que nuevas abrirán en magnitud
Y brillarás excitada
Elevan aromas,
huele
Terreno de colores que varían
Arropa lo que verá tu mirada
Y te encontrarás fascinada
Percibe arte,
saborea.
Anhelo de tu cuerpo
Sentir la humedad que recorrerá tu cuello
cuando mis labios recorran tu cuerpo
cuando mis besos tracen rutas interminables,
indescifrables,
indescriptibles.
Sentir tu aroma adentrarse en mis poros
cuando el mío se adentre en tu deseo
cuando mi olfato perciba olor a vida,
a vuelos,
a carnalidad.
Sentir tus manos uniéndose a las mías
formando un círculo
en el momento de la llegada plena.
Sentir que me quieres, que me anhelas,
que llegamos y nos quedamos.
Que no hay nada,
solo tú y yo, viviendo.
Eso me impulsa.
Vagalume
Heridas de despedida es un poemario dedicado a su hermano Elías Baptista y toda la experiencia vivida, la enfermedad y la muerte. De la sección Heridas negras, los poemas: III, IV, V, VI
III
Podría decirse que te extraño
como se extraña
la risa maldita
en la fumada bendita
como se extraña
el abrazo caliente
en la llegada friolenta
como se extraña
el chiste estúpido
en la conversación sensata
Te extraño, a veces
al cruzar la puerta
de esta sucia casa
al escuchar las voces
de tantos idiotas
que hablan y hablan
y nada dicen
Te extraño con cólera
te extraño con tranquilidad, a veces
te extraño sin lágrimas
pero con un llanto interno
que me asquea
Te extraño a ti y extraño
lo que te llevaste de mí.
IV
Alzando la mirada
hacia un destino indescifrable
Camino
como quien camina por
un pasillo nocturno
de hospital
con la incertidumbre
generada por la duda
Del vivir o el morir.
V
Es extraño cuando se siente
un vacío.
Se siente el eco
chocando las paredes del
ser
Un foco encendido pero titilante
que al fondo del pecho
se deja ver.
El silencio,
el silencio de las cosas,
del espacio,
es propicio para la meditación.
Busco respuestas en el
Vacío
pero solo encuentro vacío
y un foco que se apaga.
VI
Nuestra despedida ocurrió
en extrañas fases
Bastó comenzar de madrugada
cuando sonriente guiñaste
el ojo
como diciéndome
la vida es un juego
podrás jugar sin mí
Mientras los míos se humedecían
los tuyos se ensangrentaban
y la mañana llegó, al igual que la compañía.
El día transcurrió lento
y no nos vimos.
Pero la noche nos sorprendió unidos
enlazando nuestras miradas por última vez
anhelando esperanzas.
Sin palabras, me dijiste que fuera valiente
Aún trato.
El cielo azul y la aurora
Llegaron con la calidez de tu mano
Unida junto a la de ella, volviéndonos tres
como tu número específico
Un día veinticinco
nos despedimos
En el mismo mes en que nos despedimos de nuestra dama, ahora
me despido de ti.
Qué extraños los juegos que hace la vida.