La soledad, las despedidas y otras reflexiones forman parte de lo abordado en el poemario Dudas. En esta entrega el poema número V.
Vagalume
V
Si el alba me regala su luz
y la luna me acompaña en las noches
Si los amigos sirven a las risas y distracciones
y la familia brinda sus dones
de amor, de compañía en los momentos
Si las estrellas me observan, lejanas
en la profundidad de su cielo
Y este sobrepoblado mundo, me acoge
¿Por qué me siento tan solo, entonces?
¿Qué hará falta para la visita de una felicidad
que prevalezca, que no sea fugaz?
La opulencia no me atrae
El dinero no me compra
Las iglesias y los dioses
no encandilan ni sorprenden
¿Quizás, será la risa de un inocente o
la mirada enamorada de una mujer
cuyo nombre no ha sido presentado?
¿Me faltará la voz de los perdidos o, acaso,
algo desconocido?
Justicia, igualdad de clases
Amor, consuelo
No lo sé
Tal vez un vaso de vino
quizás la botella entera
Tal vez un poco de la planta
que coloca sonrisas donde se olvidan
Quizás algo, quizás nada
He llegado a pensar que nada
tiene sentido
Que sólo soy joven y deseo lo imposible
una despedida
un abrazo de siglos
un susurro que diga
mucho o poco.
